Sinopsis de Palabras que nunca te dije





El 6 de marzo de 2017 es uno de los días más esperados por mí. Ese día se publicará Palabras que nunca te dije, mi primera novela de temática romántica adulta. Es una historia muy especial para mí, escribirla fue una delicia y una agonía, todo al mismo tiempo. Sabía que iba a ser difícil plasmar en ella todos los sentimientos y emociones que yo sentía al meterme en la piel de los personajes. Porque si hay algo que destacaría de este libro son sus personajes, todos y cada uno de ellos. También la ambientación, de esta parte me siento muy orgullosa. 
Me encantaría poder contaros muchas cosas sobre Palabras que nunca te dije, aunque cuando pienso en todo lo que diría ni siquiera sé por dónde empezar. Lo que sí puedo deciros es que esta novela nació de las ganas de probar cosas nuevas y de la motivación y el entusiasmo de una de mis mejores amigas, Cristina Más. Me dijo que podía hacerlo y me animó desde la primera palabra. Logró que confiara en mí misma y que también lo hiciera en Jayden.

Yo también tengo mis reglas para escribir




Últimamente, las publicaciones con consejos sobre cómo escribir una novela proliferan como setas en otoño. Hay infinidad: blogs, webs, revistas online, cursos de escritura, manuales, libros… Admito que al principio los seguía casi de forma compulsiva, incluso tomaba notas, recopilaba todos los «mandamientos» para que una novela pudiera convertirse en algo perfecto y sin errores de ningún tipo. Con el tiempo me di cuenta de que estas publicaciones estaban logrando volverme loca. Escribía con todas esas reglas en la cabeza, tratando de no olvidarlas y aplicándolas a mi texto al pie de la letra. Los personajes eran los que más sufrían. Que si cuidado con esto para que no parezca una Mary Sue; con esto otro estoy cayendo en un tópico; con lo otro la estoy estereotipando… En ocasiones, todos estos artículos se contradecían entre sí y surgía la duda ¿A quién hago caso? Finalmente opté por no volver a leer ninguno más, salvo un par de blogs que me parecen de gran ayuda y que tocan un montón de temas interesantes, entre los que se encuentra el de Gabriella Literaria. Echadle un vistazo y veréis como tengo razón.
Me gustan las reglas de escritura, los consejos, aunque no soy muy amiga de darlos. No me siento capacitada para dar lecciones a nadie cuando yo soy la primera que sigue aprendiendo día a día y nunca sabrá lo suficiente. Pero sí que he acabado construyendo mi propio manual. Unos puntos que me ayudan a mejorar, a escribir, a inspirarme. Puntos que en ocasiones acabo rompiendo y tampoco se para el mundo por ello.
Os voy a contar algunos.

Organizando el 2017



Pese a ser una persona que se distrae fácilmente, con una tendencia preocupante a dispersarse y  que se rige más por el corazón que por la cabeza, me he dado cuenta de que el libre albedrío no es para mí. Necesito límites que me ayuden a concentrarme; porque otra cosa no, pero soy perfeccionista y puntillosa hasta poner de los nervios a quien trabaja conmigo, y ese esmero solo soy capaz de lograrlo si me centro de verdad.

Los (mis) lectores cero.


No es la primera vez que me encuentro con esta situación: amigo, conocido o lector que se ofrece como «lector cero» de mis novelas. Un mensaje, un email, un comentario en el que me brindan de forma desinteresada echarle un ojo a mis escritos y ayudarme a pulirlos. Es un interés que agradezco, pero que siempre rechazo con pesar, sobre todo si proviene de alguien a quien aprecio mucho.
Ser lector cero de un escritor implica mucho más que leer una novela inédita y dar tu opinión. No puede hacerlo cualquiera por muy buena intención que tenga.
Como siempre que hablo sobre algún tema, todo lo que voy a comentar en este post se basa en mi experiencia personal como escritora. Puede que algunos no estéis de acuerdo, que vuestra experiencia haya sido distinta… La mía no deja de ser una opinión más.

Serie Cruzando los límites y el orden de los libros.


No sé a vosotros, pero a mí se me está pasando el verano casi sin darme cuenta. Los días se suceden a una velocidad que me cuesta seguir. En fin, que el tiempo pase tan rápido tiene algunas cosas buenas, como que la publicación de Palabras que nunca te dije se va acercando. Dentro de nada estaré liada con las galeradas, los nervios con las pruebas de portada y las ganas de ir contando detalles. Aunque esta entrada no es para hablar sobre esta novela. No. Y no por falta de ganas, ¡eh!

Escribir es una terapia



¡Desconexión! Creo que es el primer año en mi vida que de verdad necesito un apagón completo, y no me refiero a descansar del trabajo (que sí, también), ni a esconder todos los dispositivos electrónicos, dar de baja internet y perderme en medio de cualquier parte aún por descubrir. Me refiero a mí, a hibernar, a la criogenización hasta septiembre, a un rayo paralizador, a un desmayo de 60 días o un simple botón de pausa que apague mi cerebro. Pero como nada de esto es posible (con ciertas garantías de supervivencia, claro está), pues voy a poner en marcha otras tácticas de evasión. ¿Cuáles? He abierto un buzón de sugerencias y se admiten todas.

Palabras que nunca te dije + Nuevos proyectos - Cruzando los límites III



Esta entrada va a ser una especie de popurrí de explicaciones, aclaraciones y nuevos detalles sobre los proyectos que tengo en marcha. ¿Por qué? Porque ha habido cambios que han trastocado por completo mis planes.
Voy a empezar por la serie Cruzando los límites. El tercer libro de la serie se aplaza por el momento. Esto no quiere decir que vaya a olvidarme de esta trilogía, ni mucho menos. Es solo que… esta historia necesita tiempo. Yo necesito tiempo para poder planearla con calma, para darle forma y conocer a los personajes que van a protagonizarla. Quiero que esta novela esté a la altura de las anteriores, y el listón está tan alto que siento una gran responsabilidad por todo lo que implica.

Un poco «caracol»



Los que seguís este blog sabéis que mis publicaciones no siguen ninguna pauta. Un día puedo hablaros de mis proyectos y otro contaros qué hago durante todo un sábado. A veces hasta lo uso a modo de diario o como una especie de confesionario cuya única función es la de oírme a mí misma en voz alta cuando estoy rumiando algo que me preocupa, que me interesa, cuando trato de tomar una decisión.

SERIE CRUZANDO LOS LÍMITES / NUEVOS PROYECTOS




La cosa va de «explicaciones», así que trataré de contestar vuestras preguntas y explicar lo mejor que pueda qué voy a hacer a partir de ahora que Rompiendo las reglas ya está en la calle. Lo primero que quiero contaros con más calma, es lo que anunciaba esta mañana en mis redes sociales. ¡Sí, habrá tercer libro de la Serie Cruzando los límites! 
Cuando decidí escribir Rompiendo las reglas, me refería a esta novela como la segunda parte de su antecesora porque, sinceramente, no esperaba que hubiera más. Caleb y Tyler. Tyler y Caleb. Solo eran ellos, no había más historia. Yo tampoco quería que la hubiera, la verdad. Sí, ya sé que esto lo he dicho antes, pero es así. Tras escribir la trilogía Almas Oscuras se me quitaron las ganas de seguir con las sagas. Mucha presión.

Pensando en voz alta



Soy y siempre seré una eterna adolescente, una romántica empedernida, un manojo de nervios y hormonas que se emociona, ríe y llora sin importarle si eso es propio o no de una mujer madura y con hijos que se supone debería ser calmada, racional y estable. ¡Me aburro solo de pensarlo!

OPINIONES, CRÍTICAS, RESEÑAS..., Y EL CRISTAL CON EL QUE SE MIREN


Esta entrada se la dedico a una amiga escritora que ayer me llamó muy triste tras haber encontrado una reseña demoledora de su novela. ¡Qué mal me supo decirle ya te acostumbrarás!
Pienso que los escritores deberíamos tener una especie de diez mandamientos que nos ayuden a no volvernos locos; y que el primero debería ser… «No te angusties por las críticas, es imposible gustar a todo el mundo». IMPOSIBLE.
No conozco a un solo escritor que guste a todo el mundo, que siempre lo haga todo bien, que nunca meta la pata, que nunca decepcione…

Mi tesoro



Ayer publiqué una foto en Instagram que despertó la curiosidad de algunas personas. Mencionaba mi lugar de trabajo, ese rincón que tengo en casa para soñar y del que no pienso moverme en todo el fin de semana.
Os lo enseño un poquito y os cuento.
Al principio, cuando empecé a escribir, me apoltronaba en cualquier parte de la casa con el portátil y ahí tecleaba. El lugar dependía del momento del día y de la actividad de mi hija pequeña. He llegado a escribir en el baño mientras ella chapoteaba en la bañera.
Pero con el tiempo, ir cargada por la casa con el ordenador, los cuadernos, bolígrafos, notas…, empezó a ser muy molesto y tuve que buscar un rincón donde instalarme.

Rompiendo las reglas: portada y sinopsis






Hoy, por fin, puedo enseñaros la portada que llevará el segundo libro de la serie Cruzando los límites: Rompiendo las reglas. Estoy completamente enamorada de esta cubierta. Sigue la línea de la primera y mantiene la misma dulzura sugerente; y cuanto más la miro, más me gusta. ¿Qué os parece a vosotros?

Bueno, como ya venía anunciando durante los últimos días, Rompiendo las reglas saldrá publicada el próximo 16 de mayo. Ese día podréis encontrarla en todas las librerías. ¡Dos meses que se me van a hacer eternos! Oooommmm Oooommmm...

¿Y qué me decís de la sinopsis? Tyler y Cassie dos años después... ¡van a saltar chispas!

Rompiendo las reglas ya tiene su punto final




Hace unos días que terminé de escribir mi octava novela. ¡OCHO! Más o menos son unas tres mil trescientas páginas, o un millón cien mil palabras, en seis años. No sé a vosotros, pero a mí me parecen un montón, tanto el número de páginas como el de años que llevo escribiendo.
Cuando miro atrás y me detengo a pensar en mis comienzos, me cuesta un poco reconocerme en esa juntaletras que era entonces, y digo juntaletras porque la persona de esos principios y la de ahora sigue siendo la misma. Bueno… quizá no exactamente la misma, pero sí lo soy en lo importante y en lo que nunca debería cambiar.